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Pokémon Espada y Escudo: una nueva aventura con tintes del pasado
Rocío Sánchez

Pokémon Espada y Escudo: una nueva aventura con tintes del pasado

Ilustración de cabecera realizada por Nuskineta

Hace ya casi un año, Nintendo apostó por sacar una nueva región dentro del mundo Pokémon, incluyendo así una nueva generación de criaturas: Galar. Siguiendo la misma estructura de siempre, escogiendo a tu inicial y comenzando tus aventuras con su típico combate inicial, esta entrega de la saga nos abre una nueva puerta: los Pokémon Dinamax.

Pero de ellos, hablaremos más tarde.

A modo de aperitivo a la hora de destripar este juego, quiero comenzar hablando sobre el combate inicial o “tutorial” del juego. La verdad es que desde siempre, he pensado que estos combates introductorios son un poco desproporcionados. 

Os explico: se tratan de un Pokémon contra otro Pokémon, dejando el resultado de dicho combate un poco en manos de los ataques rápidos de uno y de otro, lo que hace que la inteligencia artificial falle un turno e incline la balanza en nuestro favor. En nuestro caso, comenzamos a combatir con un Wooloo, el cual falla en un turno y nos permite obtener la experiencia necesaria para subir de nivel y aprender un nuevo movimiento. Os suena ¿verdad? Nintendo ha estado usando esta estrategia desde la primera generación de Pokémon y, en cierto modo, este tutorial se vuelve un poco repetitivo. Para dar un punto a favor en esta primera cuestión, el cambio de diseño es muy agradecido por parte del jugador, ya que se vuelve bastante intutitivo y agradable a la hora de jugar.

A continuación, el juego nos empieza a abrir un poco todo lo que viene siendo la región de Galar. Y, a decir verdad, esto es lo que menos le reprocho. El hecho de que exista un área silvestre que puedes andar y desandar plagada de Pokémons que van cambiando según el tiempo que haga y de forma aleatoria, es uno de los atractivos que tiene el juego. Ya no sólo también el poder conectarte con otras personas del mundo (que si hablas con ellas, te dan comida, sobre todo), sino porque te da una sensación de libertad que otras entregas de la saga no consiguieron en su momento transmitir, como por ejemplo, el poder cruzar un lago en bicicleta sin tener que pulsar A.

Dentro de este apartado, está el hecho de poder hacer acampada y conocer un poco más a tus Pokémons. La sensación que me dio a la hora de jugar era la de tener un tamagochi con el que vas interactuando. Pero no sólo es cuestión de darles curry y jugar con tus Pokémons, sino que a medida que vas interactuando con tu equipo, luego en el combate afecta de alguna manera. Por ejemplo, si interactúas mucho con tu Pokémon principal, le das de comer, juegas, hablas con él, etc… luego en el combate, cuando le quede poco de vida, es capaz de aguantar para no decepcionarte y te regala un turno más en el que puedes curarte.

Con respecto a los combates, tal y como he mencionado al principio del artículo, en esta región existen unos Pokémons que son capaces de cambiar de tamaño y maximizarse. Estos son los Pokémons Dinamax. Dentro del área silvestre, puedes enfrentarte a ellos para conseguirlos, algunos incluso tienen formas Dinamax especiales, y también es un recurso que puedes usar en los combates. En un combate Dinamax, puedes tener la opción de luchar junto a tus amigos o junto a la IA. Personalmente, he luchado siempre junto a la IA y la sensación que me ha dado ha sido de cargar con todo el peso del equipo. Es decir, que si hubiera cogido un tipo de Pokémon para hacerlo Dinamax que no es fuerte contra el Pokemon de la incursión, casi es seguro que pierda. Porque esa es otra, la única que puede convertir a su Pokémon en una bestia enorme soy yo. El resto de la IA no hace ni el amago. Pienso que quizás ese aspecto podrían haberlo pulido un poco y haber dado más opciones.

Pero bueno, son pequeños detalles que pueden ir mejorando con las siguientes entregas. 

Otras de las cosas que me han gustado ha sido que, a la hora de repartir experiencia, todo el equipo recibe, no sólo el Pokémon que ha combatido. Eso sí, la experiencia obtenida depende de muchos factores, desde el nivel del rival abatido hasta el del Pokémon que la recibe, lo que significa que varía enormemente entre unos miembros del equipo y otros. Mencionar también a las MT, las cuales vuelven a tener usos ilimitados, pero ahora también se han incluido los DT, o Discos Técnicos, que recuperan los usos limitados. También, en muchas ocasiones, el juego me ha obligado a formar un buen equipo para enfrentarme a un rival fuerte (como por ejemplo, los enfrentamientos contra entrenadores para conseguir las medallas) y así aprovecharlo, ya que, a medida que avanza la historia, los combates van aumentando su dificultad, llegando a haber enfrentamientos con unos picos de desafío bastante altos.

En cuanto a los encuentros aleatorios con Pokémons, destaco dos cosas: por un lado, vemos a las criaturas en la hierba y sólo se activa el combate si entramos en contacto. Pero, por otro lado, si seguimos recorriendo la hierba, tras varios pasos vemos una exclamación; al entrar en contacto con esta exclamación, se activa un encuentro con un Pokémon que no necesariamente tiene que ser de los que recorren la hierba. La verdad es que este detalle ha sido un acierto, pues se han librado del tedio de los combates aleatorios, pero sin dejar ese sabor de misterio a la hora de capturar.

Bueno, ya por último, comentar que la historia en si no tiene mucho misterio, pues queráis o no, el juego va dirigido a quien va dirigido. Pero los detalles mencionados hacen que se vuelva un juego bastante disfrutable para todos los públicos. Y, sobre todo, con la última opción que nos ha facilitado: poder recuperar Pokémons de otras generaciones. Es cierto que no me gustó nada que no incluyeran los Pokémons de la séptima generación, pero bueno, supongo que con el modo de Pokémon Home, se ha subsanado más o menos ese problema. Del mismo modo, se pueden intercambiar Pokémons con otros jugadores, pero ahí el azar juega un papel importante, ya que muchos se dedican a criar Pokémons para conseguir shinys y digamos que envían los restos. Pero bueno, es cuestión de suerte y de probar.

En definitiva, en líneas generales, pienso que este juego ha conseguido combinar muy bien algunas características de entregas pasadas al mismo tiempo que ha metido mejoras que han facilitado su jugabilidad. La historia está bien aunque el postgame llega a volverse un poco repetitivo. Pero supongo que, si te planteas un objetivo en concreto, quizás no te llegue a cansar. Bajo mi punto de vista, Nintendo ha dado un pequeño pasito dentro de esta saga, sólo falta que le den un toque final y que pulan varios detalles para poder subir un poco más de nivel en el próximo juego.

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