Retro

Secret of Mana, un viaje a la nostalgia

Vivimos una época en la que la nostalgia tiene un enorme valor. Diría que en casi cualquier industria es así, pero pienso que especialmente en la del videojuego es aún más notable la importancia que le damos a ese factor. Prueba de ello podemos ver la cantidad de juegos que se realizan de forma que tengan ese aspecto old school, tanto gráficamente llenando nuestras pantallas de pixel art como en la manera de jugar, enamorándonos de aquellos títulos que nos transportan a nuestros años adolescentes o incluso infantiles (en mi caso escuchar la música de Faxanadu me lleva directamente a algunos de los primeros recuerdos de mi vida).

Y ya no solamente se desarrollan ese tipo de juegos, sino que también productos que evocan a nuestra nostalgia, como son las versiones mini de las consolas de Nintendo. Es tal el poder de esa añoranza a tiempos pasados que se convierten en auténticos tesoros, agotándose en cuestión de minutos, pasando a ser objeto de especulación. Pero no quiero seguir con el lado oscuro de esa nostalgia, sino todo lo contrario, de todo lo bonito que nos rememora, de los veranos sin querer salir al infierno que era la calle y quedarnos con el pijama todo el día mientras no parábamos de jugar más que para comer cuando nos llamaban, a los "espera, que tengo que guardar partida", a pensar que jamás se harán juegos mejores que los que estamos disfrutando en ese momento, en esa época. Y dentro de los títulos que me hicieron sentir todo eso y aún a día de hoy me remiten a esa felicidad hay uno muy especial para mí: Secret of Mana.

Seiken Densetsu 2 (puesto que su primera parte apareció en Game Boy), su nombre original japonés, es un juego desarrollado por Squaresoft y que llegó a nuestro país en 1994. A diferencia con otros RPG de la época, éste contaba con batalla en tiempo real, lo cual para muchos fue un acercamiento aún más sencillo al género, alejado de los combates por turnos tradicionales. Cuenta con un sistema de menús de anillos muy cómodo e intuitivo a la hora de cambiar de armadura o arma, a la vez que los magos podrás seleccionar rápidamente el hechizo a usar. Pero quizás una de las características que más hizo ruido en su momento fue la posibilidad de jugarlo a tres jugadores. En mi caso, nunca tuve el multitap y la experiencia a tres sólo pude vivirla muchos años más tarde con la ayuda de un emulador, pero sí que jugué a dos. Y muchas veces. De hecho, aún lo sigo haciendo siempre que encuentro a alguien que quiere compartir esta aventura conmigo. Poder compartir una joya como es este Secret of Mana, con su historia, su música y su belleza, con alguien multiplica aún más su valor. Sí que muchos no se quisieron acercar a él por no estar traducido al español, pero a muchísimos nos pareció tan bonito que eso no fue impedimento (En mi caso puedo decir que me ayudó incluso a acercarme al inglés) y somos bastantes los que a día de hoy sólo tenemos buenas palabras para él.

Poder compartir una joya como es este Secret of Mana, con su historia, su música y su belleza, con alguien multiplica aún más su valor.

Ver la pantalla de inicio, con sus reconocibles letras amarillas, la música creada por Hiroki Kikuta y esa imagen de los tres protagonistas frente al Árbol del Maná son suficientes para que se me erice cada centímetro de piel. Así que comprenderéis que éste no sea el texto más objetivo precisamente. Pero pongámonos en situación. En Secret of Mana tenemos a tres personajes principales, con diferentes orígenes, diferentes vidas, diferentes circunstancias, que se unen en la aventura, dando

cada uno sus habilidades con el fin de tener éxito en su aventura. ¿Es vencer al mal y que el bien predomine lo que buscan? Podríamos decir que en parte sí, pero cada uno de ellos tienen algo más que los une en este camino.

Tenemos al héroe, el chico adoptado que encuentra la espada del Maná, cuya liberación de una roca es lo que origina todo. La historia del chico huérfano ya es común en literatura y otras obras de fantasía. El niño maltratado por los demás, el raro del pueblo, que ha crecido sin el cariño de sus padres y con unas ansias enormes en su interior de cambiar la situación.  Pero aquí más que cambiar lo que ocurre es que le explota en la cara, siendo exiliado del que hasta ahora había sido su hogar. Tras levantar la citada espada, se observa como monstruos campan a sus anchas por doquier. Sabe que hasta que todo vuelva a ser como era, jamás podrá volver a su pueblo.

La chica, la huidiza muchacha que corre de los intentos de su padre por casarla con un noble y de los extraños comportamientos del rey, se unirá al héroe por un motivo muy concreto: su novio ha desaparecido y sabe que para encontrarlo, su camino y el del protagonista han de cruzarse. Ambos se unirán al tercero en discordia, ese pequeño duendecillo pelirrojo que conocen en la Ciudad de los Enanos. Sufre amnesia y no es capaz de conocer nada sobre su origen, por lo que se une para averiguar todo lo que pueda sobre ello.

Tras presentar los personajes, os cuento un poco la historia pero no demasiado porque os haríais un favor maravilloso si os decidierais a jugarlo y prefiero por ello no destriparos demasiado. Además, ahora lo tenéis más fácil puesto que en la mencionada versión mini de la Super Nintendo viene incluido, o incluso hay hasta versión de móvil - que en mi opinión personal, creo que desmerece un poco y no resulta tan cómodo de jugar -.

Nuestro héroe, tras ser aconsejado por un caballero llamado Jema que reconoce la espada, nos habla de los Templos del Maná y de que se deben sellar las semillas del Maná. Si las cosas ya no sonaban fáciles para los tres inesperados aventureros, la situación se complica al ser perseguidos por el Imperio, cuyos mandamases están siendo las marionetas de un oscuro mago, Thanatos, quien ha tomado el control de nuestro destino final, la Fortaleza del Maná. Por supuesto nuestra aventura nos llevará a ver muchos mundos, en numerosas ocasiones a base de viajes en cañón, a aprender nuevas magias y conocer sus usos, enfrentarnos a bestias de todo tipo y a conocer en el camino más detalles sobre la historia de nuestros tres protagonistas. Resumir así todo lo que implica este título me parece una tarea titánica, pero como decía, prefiero que seáis vosotros mismos los que vayáis descubriendo la historia.

Sus llamativos colores, los espacios tan distintos que muestra dotan a Secret of Mana de un aspecto visual muy atractivo. Es imposible no verlo bonito a pesar de que hayan pasado la friolera de 23 años desde su lanzamiento en Europa. Lugares vistosos y alegres que chocan en algunas ocasiones con la tristeza que se respira en ciertas ocasiones. Además se hace uso del Modo-7 (la tecnología con la que se conseguía sensación de profundidad gracias a la posibilidad de rotar o escalar una textura plana) en los desplazamientos por el mapa del mundo, pudiendo moverse libremente el jugador en tres dimensiones. Obviamente a día de hoy nos puede parecer simple, pero en su momento fue toda una revolución y la manera de hacernos pensar The future is now que había en la época.

¿Es posible que mi opinión sobre Secret of Mana esté influida por el factor nostalgia? Es inevitable que los recuerdos de mi primer acercamiento al mundo que me presentaba Squaresoft estén algo manchados de esa melancolía, pero es un título que sigo jugando a día de hoy como decía. Seguramente tenga aspectos mejorables, aún no existe la obra perfecta para mí, pero este juego fijó definitivamente mi amor por los videojuegos, que antes había sido comenzado con otros títulos de NES. Sigue teniendo la misma magia que desde el primer momento que saqué esa espada, sigo disfrutando cada parte del viaje y sobre todo sigo deleitándome cada vez que tengo la maravillosa posibilidad de compartirlo con otro jugador. No dejéis de vivir esta aventura.

 *La ilustración del encabezado es original de Pinapali