Terebi Magazine

ANÁLISIS: MECHANIKA

El mundo no es el lugar perfecto que nos cuentan las películas. Si hubiese que ponerle una nota sería un 5 raspado. O al menos mucha gente lo ve así. Sin embargo, la protagonista de esta historia no sería tan generosa. Si fuese un juego hace tiempo que lo hubiese devuelto y hubiese dejado una mala crítica en Steam. Aunque lo educado para hablar de ella es primero presentarla.

Nika es una niña de 7 años un poco peculiar para su edad, es un genio de la mecánica y su mayor aspiración es conquistar el mundo. Para ello tiene un plan, tan arriesgado como brillante: destruir todas las cosas que odia. Tendremos que ayudarla a conseguir los elementos necesarios para ello. O no. Podemos cerrar el juego y no volver, pero esa es la opción aburrida.

Todo comienza con Nika quejándose de lo poco que aprende en clase y lo inútiles que son los exámenes para su desarrollo intelectual. Entonces, decide definitivamente poner en marcha el plan que su cabeza llevaba tiempo gestando y terminar de una vez por todas con el sistema educativo que conocemos y el resto de cosas que hacen que el día a día sean un tedio. Para completar su máquina de destrucción, MechaNika, necesita varios objetos que tendremos que ayudarla a conseguir. Aunque los planos describen máquinas perfectas, lo cierto es que tendremos que echarle un poco de imaginación para crear la nuestra, ya que sólo dispondremos de objetos cotidianos y chatarra de nuestro alrededor.

Durante nuestro viaje, conoceremos a los familiares de Nika que representan en gran parte nuestra sociedad a base de estereotipos y exageraciones. Un padre que la subestima, una madre enganchada a la televisión, un hermano gamer que la ignora, … Da una visión más cruda de la familia de la que estamos acostumbrados, pero a la vez más realista. Aunque algunos pueden tener suerte, no es extraño conocer a gente con familias así. También con este estilo de exageración representa una crítica subversiva a distintos problemas sociales tales como el paro juvenil, la educación tradicional,... No obstante, a veces aparecen temas disparatados por puro humor negro y se dejan de lado los significados profundos.

Mechanika

Si hay algo de lo que peca este juego es que a veces la exageración se transforma en estereotipos sexistas y transmisóginos: la madre obsesionada con la prensa rosa, las embarazadas cotilleando, la masculinización de la mujer trans prostituta para dejarla como algo risible. Es caer en el chiste fácil, en la ridiculización de lo que ya se ríe nuestra sociedad. Eso no es humor negro, es humor mainstream. Y, sobre todo, debería tratarse con más delicadeza la representación de colectivos marginados socialmente como las mujeres trans, ya que no es necesario que se las estereotipe todavía más.

Volviendo a la narrativa, tendremos varias subtramas que deberemos completar para conseguir nuestras ansiadas piezas y construir MechaNika: tendrás que ayudar al abuelo de Nika a reconciliarse con su abuela, ayudarás a su amiga Ágatha para que complete el ritual de una religión inventada para que los animales quieran ser comidos, usarás el transporte público y mucho más. 

Todo esto con una intención de entretenimiento, no como partes de una historia mayor a la que completar, sino como tramas propias e independientes. Además, dentro del propio juego podemos hablar con los autores, que nos apoyarán en nuestro gran proyecto y aprovecharán para promocionarse un poco.

La jugabilidad es la de una aventura gráfica point-and-click tradicional, perfecta para contar una historia tan alocada y con personajes tan extravagantes. Tiene sencillos puzles y en caso de necesitar una ayudita siempre podemos emborrachar a Nika con coñac con cacao. Ella marcará el camino. El estilo artístico casa perfectamente con lo que quiere transmitir el juego ya que la estética cartoon permite representar caricaturas de personas sin demasiada carga de trabajo. Además, los colores brillantes le dan un aspecto inocente y a la vez canalla.

En conclusión, es un juego corto y muy entretenido que te hará sacar unas risas gracias al humor negro y a las tramas sin sentido. Nika tiene un carisma brutal y si habéis vivido lo suficiente compartiréis parte del odio a la humanidad con ella. Debido a esto, os contagiará las ganas de terminar su plan lo antes posible y de conquistar el mundo juntas. Prepara tu soplete, lo vas a necesitar.

La jugabilidad es la de una aventura gráfica point-and-click tradicional, perfecta para contar una historia tan alocada y con personajes tan extravagantes.

Mango Protocol es el estudio indie español, compuesto por Mariona Valls y Javier Gálvez, que ha dado a luz a este juego. Acaban de sacar un spin-off de MechaNika: Agatha Knife, y están trabajando en una continuación llamada Colossus Down que esperamos con muchas ganas.

Futura programadora y game designer. Jugadora desde niña y fan de las aventuras gráficas tradicionales.
Los videojuegos son arte y hay que analizarlos como tal, la tecnología solo es una herramienta.

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